Brote de hantavirus en crucero MV Hondius deja tres muertos y genera alerta sanitaria internacional
Las autoridades sanitarias de varios países activaron protocolos de seguimiento tras confirmarse contagios vinculados al crucero de expedición. La OMS rastrea pasajeros y contactos luego de detectarse la cepa Andes, capaz de transmitirse entre humanos.
Crucero MV Hondius
El brote de Hantavirus registrado a bordo del crucero MV Hondius encendió las alertas sanitarias internacionales tras dejar al menos tres personas fallecidas y varios casos confirmados o sospechosos relacionados con pasajeros y tripulantes que estuvieron en la embarcación.
El crucero zarpó desde Ushuaia el pasado 20 de marzo con rumbo hacia Cabo Verde y posteriormente tenía previsto arribar a las Islas Canarias.
Las autoridades sanitarias confirmaron que el brote corresponde a la cepa Andes, una variante del hantavirus que puede transmitirse entre personas, situación que elevó la preocupación de organismos internacionales y gobiernos involucrados.
El presidente regional de Canarias, Fernando Clavijo, informó que el crucero no atracará directamente en el puerto de Tenerife y que los pasajeros serán evacuados mediante lanchas para minimizar riesgos de contagio.
Según explicó, los viajeros serán trasladados directamente al aeropuerto bajo estrictos protocolos sanitarios y no podrán abandonar la embarcación hasta que las aeronaves estén listas para su evacuación.
La alarma internacional aumentó luego de que se conociera que más de 30 pasajeros desembarcaron en la isla atlántica de Santa Elena tras registrarse la primera muerte por hantavirus y, posteriormente, no fueron sometidos a monitoreo epidemiológico.
La empresa propietaria del crucero, Oceanwide Expeditions, reconoció que decenas de pasajeros abandonaron la embarcación en esa escala y regresaron a distintos países sin un seguimiento sanitario posterior.
Entre las víctimas mortales se encuentra un ciudadano neerlandés de 70 años que falleció el 11 de abril. Su esposa también descendió del barco y posteriormente murió en Johannesburgo un día después de llegar a territorio sudafricano.
Cinco días después del reporte inicial realizado ante la Organización Mundial de la Salud, los casos sospechosos y confirmados relacionados con el brote aumentaron a nueve, luego de que una azafata neerlandesa fuera hospitalizada en Ámsterdam con síntomas compatibles con la enfermedad.
Las autoridades sanitarias consideran que este caso podría convertirse en el primero no directamente vinculado al crucero, ya que la trabajadora aérea habría mantenido contacto con una de las pasajeras infectadas en Johannesburgo.
Actualmente, la OMS rastrea a cerca de 80 personas que compartieron vuelo con la pasajera fallecida, además de las decenas de viajeros que abandonaron el barco en Santa Elena.
El brote también provocó medidas preventivas en otros países. En el Reino Unido, dos pasajeros británicos decidieron aislarse voluntariamente tras regresar del crucero, aunque no presentan síntomas. Mientras tanto, en Singapur, dos hombres que estuvieron a bordo fueron hospitalizados y aislados preventivamente mientras esperan los resultados de pruebas médicas.
En paralelo, varios pacientes evacuados desde Cabo Verde fueron trasladados en vuelos medicalizados hacia Países Bajos, aunque uno de los aviones tuvo que realizar una parada de emergencia en Gran Canaria debido a una falla técnica en el sistema de soporte médico.
La situación también movilizó a autoridades estadounidenses. El director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, Jay Bhattacharya, aseguró que el riesgo para la población estadounidense continúa siendo “muy bajo”, aunque confirmó que la agencia ya coordina acciones con organismos internacionales para monitorear la evolución del brote.
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