El bloqueador bloqueado
Hace ya varias semanas que Bolivia vive sometida a una de las formas más perversas de violencia política, el bloqueo sistemático de carreteras, el estrangulamiento de ciudades enteras y la interrupción deliberada del abastecimiento de alimentos, medicamentos y combustibles. Una estrategia que pretendió presentarse como una legítima protesta social, pero que cada día revela con mayor claridad su verdadera naturaleza: una operación política destinada a derribar a un gobierno democráticamente elegido hace apenas seis meses.