Gran Poder en riesgo: ministra alerta que los bloqueos en La Paz amenazan una fiesta que mueve 80 millones de dólares
Cinthya Yañez pide pacificación del país ante cancelaciones hoteleras y desabastecimiento; la Asociación de Conjuntos Folklóricos exige al presidente Paz garantías para la entrada.
La crisis política y social que mantiene bloqueadas las carreteras en La Paz desde hace más de dos semanas empieza a golpear directamente a una de las celebraciones más importantes del calendario boliviano. La Festividad del Señor Jesús del Gran Poder, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, podría verse seriamente afectada si no cesan las movilizaciones, advirtió la ministra de Turismo, Culturas, Folklore y Gastronomía, Cinthya Yañez.
Según datos oficiales, esta festividad genera un movimiento económico cercano a los 80 millones de dólares, abarcando desde la tradicional Promesa y la Entrada Folklórica hasta las actividades paralelas que dinamizan decenas de rubros en la sede de gobierno. La ministra Yañez lamentó que ya se haya perdido demasiado tiempo y que la imagen de Bolivia como destino turístico se esté deteriorando rápidamente.
La autoridad explicó que la cadena productiva del Gran Poder es extensa y sensible: abarca a los artesanos que confeccionan trajes y máscaras, a los músicos, a las bandas folklóricas y, de manera crítica, a las vendedoras de comida que ya no consiguen insumos básicos por el cierre de rutas. “Gran Poder no es solo sincretismo religioso y riqueza cultural sino una cadena de valor que beneficia a varios sectores”, enfatizó Yañez.
Ante este escenario, la Asociación de Conjuntos Folklóricos del Gran Poder (ACFGP) elevó una carta abierta al presidente Rodrigo Paz, pidiéndole que “extreme los recursos de diálogo” y garantice la seguridad para el normal desarrollo de la entrada folklórica. Los organizadores realizan evaluaciones constantes y comparten la preocupación del gabinete ministerial.
El impacto de los bloqueos registrados entre el 5 y el 19 de mayo ya deja cifras alarmantes. A nivel nacional, las pérdidas económicas superan los 700 millones de bolivianos, afectando con especial crudeza al turismo, transporte, gastronomía y culturas. Solo en La Paz, las cancelaciones hoteleras alcanzaron un 44%, un golpe directo a la esperada temporada del Gran Poder.
La ministra Yañez también hizo referencia al ataque a la infraestructura del Mi Teleférico, un sistema vital para la movilidad paceña y un ícono turístico del país. “Se pierde la confianza en el destino Bolivia”, sostuvo la autoridad, al tiempo que insistió en que el país tiene mucho más que ofrecer que imágenes de conflicto. “Tenemos que pacificar porque ya no podemos seguir perdiendo; sería un duro golpe para La Paz”, concluyó.
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