Gran Poder se corre al 20 de junio: los bloqueos obligan a reprogramar la fiesta grande de los paceños
Tres semanas de cortes de ruta y movilizaciones en el país empujaron a la Asociación de Conjuntos Folklóricos del Gran Poder a postergar la entrada para el sábado 20 de junio. La decisión busca evitar desbandada de bailarines y proteger los contratos ya firmados.
En asamblea general, la Asociación de Conjuntos Folklóricos del Gran Poder (ACFGP) definió cambiar la fecha de una de las celebraciones más esperadas del año. La preentrada quedó para el 14 de junio, mientras que la entrada principal será el sábado 20 de junio.
El presidente de la ACFGP, Juan Ichuta Cáceres, aclaró que los actos religiosos y las misas no se tocan; lo que se corre es la Promesa y la tradicional entrada. Según Ichuta, varios fraternos le hicieron llegar su preocupación: con bloqueos y desabastecimiento, muchos ya habían decidido no bailar este año.
“Antes de venir a la Asamblea le he pedido al Tata del Gran Poder que nos ilumine”, contó Ichuta, confiado en que la nueva fecha ayude a que la gente no se desanime. También adelantó que pedirán apoyo jurídico para que los contratos con bandas y locales se respeten sin aumentos.
Horas antes, la ministra de Turismo, Culturas, Folklore y Gastronomía, Cinthya Yañez, lanzó una alerta: la fiesta, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, ya está sintiendo los efectos del paro y los caminos cortados. Dijo que la cadena de valor que sostiene a miles de familias paceñas se está resquebrajando.
“Ya se ha perdido mucho y ni qué decir de la imagen como destino. No queremos seguir perdiendo más”, remarcó la ministra. Según sus datos, el Gran Poder mueve cerca de 80 millones de dólares entre la Promesa, la entrada y todas las actividades alrededor.
La ministra también lamentó que desde los que cosen trajes y tallan máscaras hasta los músicos y las vendedoras de comida están en jaque. Estas últimas ya no consiguen insumos básicos por los bloqueos. Yáñez insistió en que perder el Gran Poder sería un golpe durísimo para La Paz, porque esta festividad no es solo fe y cultura, sino una cadena inmensa que alimenta a muchos rubros.
Mientras tanto, los representantes de la ACFGP le enviaron una carta abierta al presidente Rodrigo Paz. Le piden que “extreme los recursos de diálogo” y garantice seguridad para que la entrada folklórica se pueda desarrollar. Con un año de anticipación, los bailarines de las fraternidades vienen ensayando para esta cita que cada año reúne a creyentes y visitantes de todo el país y del extranjero.
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