Julio Barrón: “Nuestro límite es el 27 de mayo” ante riesgo de perder 500.000 truchas en el Titicaca
Los bloqueos en el altiplano, que superan los 15 días, impiden llevar alimento a un criadero de Truchas Titikaka. La empresa calcula una inversión en riesgo de 1 millón de dólares y ya acumula pérdidas de 250.000 dólares por la reducción de peso de los peces.
La crisis por los cortes de ruta en la región altiplánica golpea ahora a una de las empresas piscícolas más consolidadas del lago Titicaca. Truchas Titikaka, con 32 años de operación entre San Pedro de Tiquina y Copacabana, advierte que medio millón de ejemplares están a punto de quedarse sin alimento, lo que forzaría la paralización total del criadero.
Julio Barrón, gerente de la compañía, explicó que la falta de acceso a insumos se prolonga por más de dos semanas. “Tenemos 500.000 truchas en nuestro criadero, medio millón de peces. Es una cantidad de alimento muy importante que debemos llevar todos los días. Hemos estado racionando el alimento, pero nuestro límite es el 27 de mayo. Ese día nuestros animales dejan de comer”, afirmó.
El impacto económico ya es evidente. Solo por la reducción de peso de los peces, consecuencia de la alimentación restringida en las últimas semanas, la empresa calcula pérdidas cercanas a los 250.000 dólares. La inversión total en riesgo asciende a un millón de dólares.
Barrón alertó que el daño no terminaría con la muerte o liberación de las truchas. “Sin la trucha, que es nuestra materia prima, no tenemos producto. Y algo más grave: volver a arrancar un proyecto de esta naturaleza cuesta el triple. Si tenemos un millón de dólares de pérdida en biomasa, necesitaremos tres millones para comenzar de nuevo”, detalló.
A diferencia de otras actividades pecuarias de ciclo corto, la producción de trucha requiere largos periodos de crecimiento. “No es como el pollo, que está listo en 21 días; la trucha tarda un año. Un año después del día en que paremos saldría el primer producto a la venta”, lamentó el gerente.
La crisis amenaza no solo la continuidad del negocio, sino también décadas de inversión tecnológica y desarrollo productivo en el lago Titicaca. Truchas Titikaka estima haber invertido alrededor de 6 millones de dólares en infraestructura, sistemas de crianza y procesamiento industrial a lo largo de sus más de 30 años de operaciones.
A ello se suma una deuda cercana a los 500.000 dólares contraída para implementar una nueva planta de enlatados. “Con nuestros acreedores financieros, con los bancos a los que debemos dinero, para ellos no ha pasado nada. No hay bloqueo ni crisis, tenemos que pagar”, señaló Barrón.
Desde hace más de 20 días, la empresa no puede cumplir con las entregas a supermercados y cadenas comerciales del eje troncal. En Santa Cruz, distribuía regularmente a más de 22 salas de supermercados, además de otras cadenas y plataformas de venta. Situaciones similares se registran en Cochabamba y La Paz. La compañía genera empleo directo para 65 personas: 42 trabajadores en planta y producción en jaulas; cinco en áreas administrativas, técnicas, mantenimiento y almacenes; y aproximadamente 18 en oficinas y puntos de venta en las tres ciudades.
Barrón sostuvo que los bloqueos recurrentes en la carretera a Copacabana afectan desde hace años a la empresa. Según sus estimaciones, en lo que va del año esa ruta ha permanecido cerrada el 17% del tiempo. Sin embargo, el conflicto actual se ha vuelto insostenible.
“Esta última situación empezó para nosotros el 1 de mayo y se extiende sin ninguna posibilidad de solución. El famoso corredor humanitario que habilitaron el sábado pasado fue una burla. En el camino hacia el lago Titicaca no se abrió ni medio metro de corredor humanitario”, manifestó.
El ejecutivo recordó que durante los conflictos de 2019 lograron trasladar alimento desde Perú por vía lacustre. Ahora, la escasez de combustible impide incluso operar embarcaciones. Su diagnóstico es contundente: “La situación es extremadamente complicada. Nos hemos esforzado muchísimo”, dijo, y añadió que el panorama se asemeja a la “crónica de una muerte anunciada”.
Continúa informándote
