Rodrigo Paz denuncia que recursos del narcotráfico financian los bloqueos y anuncia ley para fortalecer la acción de las FFAA
El mandatario calificó la actual crisis como “la batalla de todas las batallas”, denunció una ofensiva para desestabilizar al Gobierno y aseguró que mantendrá corredores humanitarios para abastecer a La Paz y El Alto
En medio de la crisis social que atraviesa el país tras más de un mes de bloqueos, el presidente Rodrigo Paz Pereira denunció que recursos vinculados al narcotráfico estarían financiando las movilizaciones que mantienen aisladas a varias regiones del país, especialmente a La Paz y El Alto.
Durante un acto oficial en la Casa de Gobierno, el mandatario afirmó que Bolivia enfrenta una lucha decisiva por la defensa de la democracia y la institucionalidad, calificando el actual escenario como la “batalla de todas las batallas”.
Paz sostuvo que el narcotráfico constituye un “cáncer” que debe ser erradicado y aseguró que existen indicios de que recursos económicos provenientes de zonas como el Chapare estarían siendo utilizados para respaldar acciones destinadas a desestabilizar al Estado y afectar la convivencia democrática.
El jefe de Estado también denunció la existencia de una supuesta “guerra cibernética” y una campaña de desinformación nacional e internacional dirigida a debilitar al Gobierno. En ese contexto, acusó a operadores políticos vinculados al expresidente Evo Morales de promover discursos de confrontación y división social.
Como respuesta a la crisis, el Ejecutivo remitió a la Asamblea Legislativa un proyecto de ley para reglamentar los Estados de Excepción, con el objetivo de fortalecer el marco legal de actuación de las Fuerzas Armadas bajo criterios de acción humanitaria.
Según explicó el mandatario, la intención no es recurrir a la violencia, sino garantizar el funcionamiento de corredores humanitarios que permitan el ingreso de alimentos, medicamentos, combustible y oxígeno medicinal a las ciudades afectadas por los bloqueos.
Paz lamentó que el conflicto ya haya provocado la muerte de más de siete personas y reiteró que su administración mantiene una “apertura absoluta al diálogo”, pese a que varios sectores movilizados continúan rechazando cualquier acercamiento con el Gobierno.
“Extendemos la mano para dialogar, para generar consensos”, afirmó el presidente, quien además anunció medidas de inversión social destinadas a aliviar la situación económica y atender demandas de distintos sectores.
Entre las iniciativas anunciadas destacan una inversión de 100 millones de dólares para el programa “Adoquines para la Patria”, con énfasis en la ciudad de El Alto, y la creación de más de 5.300 nuevos ítems para los sectores de salud y educación, financiados mediante una reducción del gasto del gobierno central.
El mandatario concluyó asegurando que Bolivia logrará superar la crisis y vencer los desafíos relacionados con la pobreza, el narcotráfico y la conflictividad social mediante el fortalecimiento de las instituciones democráticas.
Continúa informándote
